Las deudas del cuerpo de Elena Ferrante

martes, 12 de septiembre de 2017

Con la tercera entrega de la saga Dos amigas conocemos las convulsas vidas de Lila y Lenu retomando la historia desde lo ocurrido en Un mal nombre. Seguimos conociendo a Lenu, la narradora todo el tiempo. A estas alturas es más que evidente que el retrato de personajes que nos ofrece cuenta todo el tiempo con su visión, cómo ella los va viendo a lo largo de toda su vida por lo que no tenemos otras voces que nos hablen de Lila y Lenu desde otra perspectiva.


Con las entradas que dediqué a las dos primeras partes de la saga igual alguien piensa que no me gustaron esos libros. Uno tiene que ser sincero y hablar tanto de lo bueno y lo malo de las novelas y a mí personalmente Lenu y Lila no me gustan aunque son unos personajes muy bien construidos y ejemplos de su época pero no por eso me tienen que gustar y no por eso aborrezco los libros. Los libros de Ferrante hacen un retrato fiel de una época bastante difícil. Aclarado esto os cuento que las vidas de Lila y Lenu van por diferentes caminos. Mientras que Lila ha abandonado a su marido y vive con Enzo y su hijo en un hogar humilde y trabajando duras jornadas en una fábrica de embutidos donde los patrones pagan poco y exigen demasiado, Lenu ha tenido éxito en la literatura y se codea en los buenos ambientes teniendo acceso a las corrientes de pensamiento liberales encauzadas al beneficio de todos. Pero la vida de ambas continúa con altibajos propios de su nueva situación. La vida familiar es algo con lo que tienen que lidiar. Los padres y hermanos que todavía permanecen en su barrio de Nápoles acusan la falta de recursos y el trabajo es siempre una constante fuente de preocupaciones. Por otro lado vamos a encontrar la vida sentimental de Lenu en una constante montaña rusa y aquí si aborrecéis los líos amorosos os tocará aguantar como he hecho yo para pasar sobre ellos y es que mientras Lenu escribe y recibe todo tipo de críticas por su libro, su relación con Pietro y la familia Airota tiene sus más y sus menos, ellos son una familia acomodada acostumbrada a cierto ambiente y no saben lo que es pasar necesidades. Por otro lado recibe las felicitaciones de sus amigos del barrio que la animan a no mirar atrás y hacerse un hueco en su nueva posición.

Siguiendo el contexto histórico la máxima en la vida era: si naces en un barrio pobre, no tienes recursos y tu familia pasa necesidad, siendo hombre te matas a trabajar pero si eres mujer tienes que buscar un marido de posibles o al menos que gane lo suficiente para mantener una familia. En el caso de Lila y Lenu veíamos a sus respectivas madres animándolas a casarse con Stefano y Pietro porque tenían dinero, porque era bueno para las familias. Ya conocemos la relación de Lenu con su madre, le aterra volverse como ella pero fíjate que vamos conociendo, siempre desde el punto de vista de la narradora, a la madre, cómo ha llegado hasta allí, por qué tienen esa relación tan difícil. Mientras tanto Lila es el blanco de las habladurías por abandonar a Stefano, por vivir con Enzo que no es su marido y al mismo tiempo Lila parece pasar de todo y ocuparse de sí misma. Es una constante comparación entre las dos amigas. Una que asciende y la otra que baja. Al mismo tiempo son testigos de las revueltas de trabajadores exigiendo sus derechos, la opresión de los patrones que envían a grupos armados a romper las huelgas, las constantes detenciones por parte de la policía. Es un tiempo de violencia y cambio que se lleva por delante todo lo que encuentra a su paso y por supuesto pasa por el barrio afectando la vida de todos.

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