El juego de Ripley/El amigo americano de Patricia Highsmith

miércoles, 23 de agosto de 2017

Ripley’s game es su título original aunque le den la otra traducción. Es una novela de 1974 que viene en la Editorial Anagrama, Colección Compactos de 2017. Esta colección tiene diferentes colores según el género del libro, en este caso, siendo novela negra lo encontramos en negro.


Tom Ripley y su esposa, Heloise viven con sus comodidades después del drama con Derwat. En esta tercera entrega, Ripley habla con su amigo Reeves sobre cómo podrían asesinar a dos miembros de la mafia. No es que ahora Ripley esté metido de lleno en la delincuencia sino que su socio tiene contactos a los que les vendría bien una guerra entre mafias. Tom no parece encontrar una solución hasta que recuerda a Jonathan Trevanny, un inglés honrado, padre de familia aquejado de leucemia que no tiene nada que perder. Por la cantidad adecuada y los empujones necesarios podría aceptar el encargo.

En esta ocasión Ripley comparte protagonismo con Jonathan. La narración sigue siendo en tercera persona pero se divide en ellos para mostrarnos sus movimientos. Jonathan sabe que no va a cumplir muchos años pero su enfermedad no le ha dado muchos trastornos pero no sufrir complicaciones no está regido con empeorar y eso es lo que teme más que nada sobre todo cuando escucha rumores de que se encuentra peor. Asustado, habla con su médico que le dice que no se preocupe pero la semilla de la duda ya ha germinado y Jonathan no se queda tranquilo. Además, cobraría mucho dinero por la muerte de dos delincuentes a los que nadie iba a echar de menos y si muere en el intento se ahorra padecimientos para él y su familia.

Encontramos un Tom distinto. Continúa con su vida hasta que se mete en este embrollo. Sigue pasando sus días divirtiéndose con su esposa, pintando, arreglando su jardín y recibiendo a sus amistades pero por primera vez encuentra que otros opinan que es un tipo peligroso al que más vale no acercarse. Su poder de persuasión es bien conocido pero lograr convencer a una persona “normal” entre comillas a cometer un crimen es otro nivel de tratar con la vida humana. Los que hemos leído las novelas sabemos cómo es pero ¿de no conocerle y tenerlo como vecino qué opinaríamos? ¿Estando en el lugar de Jonathan aceptaríamos el encargo de matar a alguien por dinero?

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