Los mitos de Cthulhu de H. P. Lovecraft

viernes, 17 de marzo de 2017

Otras de mis adquisiciones de la Feria del libro de este año. Ya el año pasado compré otros libros de relatos y me quedé con ganas de conocer más detalles de la producción de los mitos de Cthulhu. Este año me he traído dos ediciones de Fontana, esta es una de ellas, y otras dos de Plutón Ediciones, de la misma que El gato negro y otros relatos de Edgar Allan Poe. El prólogo y presentación corren a cargo de Francesc Ll. Cardona, Doctor en Historia y catedrático. Este librito editado por Ediciones Brontes en 2014 contiene únicamente cuatro relatos El color que cayó del cielo, El horror de Dunwich, La ciudad sin nombre y La llamada de Cthulhu. Problema: dos de estos relatos aparecen y aparecerán lo más seguro en otras muchas ediciones sobre el tema. Yo precisamente compré el año pasado una recopilación de tres relatos de Ediciones Plutón titulada La llama de Cthulhu y otros relatos que contiene precisamente ese relato además del de Dunwich. Gajes de la búsqueda.


El color que cayó del cielo: al oeste de Arkham, en una zona rural donde las pocas viviendas que se encuentran en el camino estuvieron destinadas a labores de granja. Mucho más aislada se encuentra la granja de los Gardner o más bien, estaba. Toda la zona es un erial polvoriento donde no crece nada y la poca vegetación que se encuentra alrededor es deforme y quebradiza. Hace años un meteorito impactó en la propiedad, desde entonces los Gardner fueron testigos de cosas horripilantes.

El horror de Dunwich: las extrañas gentes de Dunwich tienen miedo de los Whateley que viven aislados en una granja decrépita. Se rumorea que el viejo Whateley realiza sacrificios y sangrientos rituales junto a su hija Lavinia, una mujer albina que suele vagar por las montañas. Todo cambiará cuando Lavinia dé a luz un niño que crecerá a ojos vistas y que será temido por todos en el pueblo.

La ciudad sin nombre: un explorador solitario encuentra una fantástica ciudad perdida cubierta de arena. Los extraños relieves y jeroglíficos que aparecen en sus paredes evidencian que podría ser más antigua que cualquier ciudad del Egipto antiguo. Quizás más antigua que cualquier imperio. Una serie de pasadizos oscuros lo llevarán a descubrir lo más increíble.

La llamada de Cthulhu: en numerosas zonas del mundo se han dado muestras de la presencia de un sanguinario culto que adora una imagen aterradora de una especie de monstruo. Un joven artista talla el mismo ser tras una serie de sueños en los que ve una ciudad de características ciclópeas que alberga horrores.

Ya conocía El horror de Dunwich y La llamada de Cthulhu pero quién puede resistirse a volver a leer sobre los Whateley e imaginarse de nuevo Dunwich. Es uno de mis relatos favoritos. De La llamada de Cthulhu habría que destacar de nuevo la amplitud de acólitos que rezan a los Grandes Antiguos en cualquier parte. Los “nuevos” para mi han sido el primero y el tercero. En La ciudad sin nombre vuelve a aparecer el nombre de Abdul Alhazred autor del Necronomicón. En Historia del Necronomicón aparecen un par de datos que nos llevan a imaginar qué hizo Abdul Alhazred en el desierto. Es otro punto para llegar hasta “ellos” pero encontrar la ciudad sin nombre es difícil, oculta en el desierto parece esconderse. Mi favorito ha sido El color que cayó del cielo. Me ha impresionado como en un espacio tan reducido como lo era la granja de los Gardner, Lovecraft concentró tal cantidad de horrores en una vegetación que mutaba por el efecto del meteorito, no solamente árboles, maleza o frutos sino la propia cordura y los cuerpos de la familia lo que nos deja a la imaginación si el meteorito irradiaba algo o ese algo que afectaba al agua y los alimentos se pudo introducir en sus cuerpos. La cantidad de detalles es magnífica.


Para hacer una pequeña colección es estupendo por su precio que solamente son tres euros. La pega que tiene son las erratas que he encontrado, nada para morirse pero las hay. Pero obviando eso si uno quiere tenerlos en esta edición pues es algo muy asequible. Problema de siempre. Cada editorial hace sus recopilaciones y puedes encontrar muchos relatos que ya conoces o tienes en una edición distinta, pero dos o tres relatos no los conoces y no sale a cuenta ir intercambiando. Sí que es verdad que existen recopilaciones buenas pero el problema es su precio y tampoco sale a cuenta pagar cuarenta euros a menos que sea un capricho de los gordos.

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