La chica del tren de Paula Hawkins

viernes, 3 de marzo de 2017


(No tenía una estación a mano así que he utilizado la mesa para el fondo)

En su momento la aparición de La chica del tren fue una auténtica revolución en el panorama literario, una verdadera bacanal de elogios, parabienes, lisonjas, lamidas de culo y demás formas de adulación. La cosa fue la entrada triunfal de una novelista que estaba arrasando con una historia que era “apoteósica” que iba a reventar los pilares de la razón humana. JA.
Como ya he caído varias veces en la trampa empecé a recelar con tanto bombo que le daban a esta novela y cuando la pedimos a Círculo de Lectores no tenía mucha fe. Primero la leyó mi madre y el veredicto fue “pasable”, luego empecé yo y me quedé en la página 74 y no pude seguir. Hice una entrada que borré con la remodelación, explicando mis razones del por qué de la deserción pero ahora, en 2017 después de haber visto y leído críticas sinceras sobre la novela, decidí arriesgarme y a pesar del mal trago leí de principio a fin La chica del tren.



La protagonista es Rachel, una mujer con problemas con la bebida que nos cuenta en primera persona sus brillantes deducciones sobre la desaparición de “Jess” una mujer que ella no conoce pero que ha idealizado después de observarla durante breves minutos mientras el tren en el que se traslada a Londres realiza una parada reglamentaria. Desde la ventanilla del vagón puede ver la fachada y el jardín posterior de la casa y a Jason y Jess, una pareja que ella imagina feliz de la vida y sin problemas, todo lo contrario a ella.

Pues bien Rachel es una protagonista fuera de lo común ya que no es normal tener de protagonista a una alcohólica que no deja de pensar en su vida anterior junto a Tom, su ex marido. Rachel además de la bebida tiene varios problemas más entre los que hay que mencionar las mentiras que se puede llegar a inventar y la extraña facultad de reconocer a un asesino sin pruebas ni nada y distinguirlo del inocente. Podría haber sido algo novedoso si no fuera porque Rachel se queda en nada, simplemente alguien que no deja de molestar a su ex y se busca problemas, vale que por culpa de su adicción, allá donde va pero llegar y ponerte a investigar la desaparición de una persona solo porque tienes una “intuición” y “sabes” que ha pasado algo…

Antes de este drama Rachel estuvo casada con Tom pero su relación se rompió cuando después de muchos intentos descubrieron que ella era estéril. Al poco cae en una depresión y comienza a beber de ahí que lo suyo con Tom se fuera al traste y él empezase a ver a Anna, su actual esposa. Todo hubiera quedado bonito si Rachel no estuviera diciendo que ser estéril es culpa suya. Sí, culpa suya como si la imposibilidad de concebir un hijo fuera un si o un no. Cuando una mujer no puede concebir es que existe un problema en el aparato reproductor, quizás los ovarios no son viables porque en su ADN tiene una tara que influye en esa dificultad para quedarse embarazada. Es algo que ocurre y la mujer no tiene ninguna culpa, vamos que pese a intentarlo es evidente que no puede por ese problema no porque ella “no quiera” como si el tener un hijo fuera como si te piden prestado un lápiz y no se lo das porque “no quieres”. Que Rachel también tenga esa obsesión podría justificar sus palabras pero se da a entender que no ha tenido hijos porque no ha querido, porque no es una buena mujer.

Tenemos otras dos mujeres aparte de Rachel que hablan en primera persona. Por ellas conocemos otros datos para la historia. La primera es Megan, la mujer que desaparece sin dejar rastro. Ella es la “Jess” idealizada de Rachel, vive con su marido Scott, son una pareja joven que al parecer no tiene nada que esconder. Luego tenemos a Anna, de menor aparición que es la nueva esposa de Tom y madre de una niña. A través de Rachel y Megan vemos a una Anna asustadiza que monta un pollo cada vez que Rachel aparece en escena, como si fuera una mujer tonta y vulgar. Personalmente si la ex de mi marido estuviera llamando y presentándose en casa cada dos por tres, borracha y armando un escándalo me cabrearía pero si pillo a esa ex cogiendo a mi hija, mi bebé y saliendo corriendo a la calle pues qué quieres, me daría un chungo. ¿Tonta, vulgar? Yo diría que Anna es el mejor personaje de este libro. En cuanto a Megan, la víctima, conforme se va leyendo su historia comienza como una quiero y no puedo, no está conforme con nada, es decir, ha tenido una adolescencia movidita, su hermano murió, ha pasado por varias etapas pobladas de hombres y drogas y con Scott parece haber encontrado lo que deseaba pero resulta que lo engaña cada dos por tres.

La desaparición de Megan es el misterio que Rachel no se puede sacar de la cabeza ya que estuvo la misma noche en el barrio y está segura de que sabe algo pero no se acuerda porque de nuevo estaba completamente borracha. Esa tensión me ha parecido un aburrimiento, tan artificial que me daba pereza leer esas partes. Eso sí, Rachel está segura de que Scott es buena persona y es inocente. Claro, su Jason es incapaz de hacer nada malo. Sospechosos de la desaparición hay dos: Scott y Kamal, el psiquiatra de Megan. Según Rachel el psiquiatra es el culpable por su origen extranjero (Hola prejuicios) y tiene algo, se le nota en la cara que es un perturbado que a saber que fantasías se monta con lo que le cuentan sus pacientes. Kamal es precisamente uno de los últimos amantes de Megan.
Si no fuera por la escasa importancia que se da a la investigación podríamos haber tenido mejores detalles. Ya sé que es Rachel quien lo cuenta todo pero si la policía es tan inútil como ella nos hace ver que menos que sacar más cosas. La policía, representada por el inspector Gaskill y su compañera Riley, no tiene ninguna importancia. Después de Anna, Riley, pese a lo poco que sale es otro de los personajes más racionales de esta historia.

Hay una cosa curiosa y es que Rachel se hace amiga de Scott diciéndole que conocía a Megan. Pasa lo que tiene que pasar porque si dos personas atormentadas no follan, ¿para qué juntarlas? Se entiende que alguien en estado de embriaguez hace cosas que no creería poder hacer estando sobrio pero esto es pasarse y claro, cuando Scott descubre quién es Rachel en realidad es normal que se enfade y la trate mal. Yo creo que la carga de violencia que tiene Scott tuvo que ser un añadido de última hora y si no lo es entonces el radar catalogador de personas de Rachel está roto.

Me falta hablar de Tom. El Ex con mayúscula. Según Rachel es alguien comprensivo que se cansó de luchar por su relación, luego la engañó y después se casó con su amante para después irse a vivir con ella y su hija a su antigua vivienda. Tom es el colmo de la amabilidad. No denuncia a Rachel por las continuas escenas que monta, las llamadas de teléfono, presentarse en casa… lo dicho, el colmo de la amabilidad. Si después del episodio de querer llevarse a la niña Tom no denunció o es gilipollas o le pasa algo grave. Pero claro, de golpe Tom es más malo que los malos de las telenovelas. Pensad en el personaje más malo que conozcáis y Tom le gana con creces. Vamos que nos tenemos que tragar que después de las iluminadas teorías de Rachel de que primero había sido cosa del psiquiatra, después del encontronazo con Scott le da por pensar que ha sido él ¿quién queda? No hay más tíos en la trama, tíos me refiero cercanos. Pues Tommy. El amable y maravilloso Tommy es quien mató a Megan, la escondió y ha tenido una doble vida porque él es malo malísimo. La resolución es una mierda y la escena final digna de una peli de fin de semana de la Uno o Antena 3. ¿Puede haber un cliché mayor? Tienes una historia que puede funcionar, una protagonista fuera de lo común y me pones de asesino a su ex. No puedo con eso. Me tengo que tragar que Megan en sus años locos tuvo una hija pero esta murió accidentalmente en la bañera mientras la mamá dormía plácidamente. Se vería lógico que no quisiera tener más hijos por miedo a que ocurra otra desgracia, se entiende que alguien como Megan acostumbrada a huir de los problemas se vuelva a meter en la droga pero de golpe quedarse embarazada de uno de sus amantes y ver la luz y ser otra persona no me lo trago. Mucho menos que pretenda tener el bebé, sin saber si es de Scott, Tom o incluso Kamal, decirle a su marido que ha tenido un lío, decirle que está embarazada y lo más increíble, si acaso el bebé fuera de Tom, ofrecerle tener una relación con este hijo. ¿Quién en su sano juicio hace eso? Hace falta un motivo para el crimen y como tiene que ser Tom pues ale. Como colofón escena dramática en casa de Tom y Anna con Rachel de por medio después de haberse acordado por fin de que ella vio a su ex con Megan aquella noche fatídica. Resumen: a Tom le clavan un sacacorchos en la garganta. Fin.

En fin que esto me está quedando demasiado largo. No niego que hubiera sido una buena historia de no ser por la mierda que ha resultado ser. Si el libro le ha “gustado” a tanta gente supongo que habrá sido por el estupendo trabajo de publicidad que se hizo y se sigue haciendo además de contar con la película protagonizada por Emily Blunt. Pero después de ver tanto bombo me pregunto si he leído el mismo libro que los demás aunque me alivia saber que hay quien echa pestes de este libro y no ha vacilado en decir su opinión sin tapujos.

¿Por qué estoy siendo tan hater?

Pues básicamente se me ofrece esta novela como lo más de lo más de la novela negra. SORRY WHAT?? ¿NOVELA NEGRA? ¿ESTO? He aquí la respuesta. Si se me ofrece un libro calificado como género negro y se me dan buenas referencias pues lo cogeré con interés porque la novela negra, misterio o suspense es mi género favorito. Pero si paso las páginas como la primera vez y en la página 74 abandono y si más de un año después consigo leerlo y me encuentro esto pues mira La chica del tren se podrá calificar en otro género pero no en novela negra porque esto es una puta peli cutre de fin de semana.

¿Si hubiera estado escrita de otra manera me hubiera gustado? Es posible pero esto es insalvable y encima la autora ha sacado otra novela que no leeré ni aunque me paguen. Bueno si me pagan cogeré el dinero y huiré haciendo la croqueta pero a mí que no me esperen. No tengo nada en contra de Paula Hawkins porque no la conozco pero este gran éxito suyo es una de las peores cosas que he podido leer en los últimos meses.


Y antes de que vengáis con vuestras varas de olivo y mangos de azadones con Bernarda Alba a la cabeza recordad que esta es mi libre y sincera opinión y no me vengáis con comentarios del tipo:
“Si no has pasado por lo mismo que ha pasado la protagonista no tienes ni idea” Sí, he visto ese tipo de comentarios.


La autora
Paula Hawkins nació en Zimbabue donde residió hasta 1989 cuando se trasladó a Londres. Ejerció como periodista antes de dar el gran salto a la literatura. Su segunda novela se titula Escrito en el agua.

2 comentarios:

  1. Hola!

    Pues yo también pensé que este libro iba a ser bueno...hasta que ví la reseña de Maria Antonieta. Ella abrió mis ojos y no me dejó caer en el engaño XD

    Tu lo comprobaste por ti mismo, lo siento tanto, pero gracias por la reseña.

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    Respuestas
    1. ¡Hola!
      Yo también vi su vídeo y me pareció un pasote. Después de mucho tiempo coincido con ella en todo y te recomiendo no fiarte de las exacerbadas opiniones de los grandes éxitos actuales para no llevarte una decepción.
      Siempre me dejas muy buenos comentarios. Muchas gracias.

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