Bodas de sangre de Federico García Lorca

lunes, 29 de agosto de 2016

Una de mis mejores lecturas de mayo. Hace unos meses me propuse leer la pequeña colección de las obras de Federico García Lorca que tenemos en casa. Bodas de sangre al igual que Yerma fue una de las adquisiciones de la Feria del libro de ocasión y después de leerla vi la película protagonizada por Inma Cuesta.


En esta obra destaca que ninguno de los personajes con excepción de Leonardo, tiene nombre propio, ni siquiera los protagonistas. Una pareja de novios tiene intención de casarse y la madre del novio se preocupa al saber que la chica fue novia unos años antes de Leonardo y la mujer no puede olvidar ni perdonar la muerte de su marido y su hijo mayor en una reyerta de navajas. En su discurso la mujer la emprende contra estas armas que acaban con la vida humana. Su preocupación es tener muchos nietos que trabajen las tierras y nietas a las que bordar encajes.

Por otra parte el padre de la novia tiene el sueño de ver unas buenas tierras, vive en una zona aislada con su hija donde la tierra es difícil y se han necesitado años y esfuerzos para sacarla adelante. Un detalle interesante se ve cuando el padre de la novia y la madre del novio se sientan a hablar, ella le dice que su hijo tiene y puede, vamos, que es un hombre cumplidor y trabajador mientras que la chica es honrada, hacendosa y bien dispuesta. Uno de los requisitos para el matrimonio era que el hombre fuera trabajador y la mujer también pero sobre todo honrada es decir, llegar virgen al matrimonio. El principal cometido de un matrimonio joven es tener muchos hijos por eso dice la madre que su hijo cubrirá bien a su mujer, que la dejará embarazada muchas veces, en realidad se asemejan a los animales con lo de cubrir. Se dice además que la novia es ancha es decir, tiene las caderas propias de una mujer capaz de dar a luz con facilidad. Una mujer de caderas fuertes tiene más posibilidades de dar a luz con poco peligro mientras que una mujer de caderas más estrechas puede tener más problemas. Es un detalle que se ha venido dando desde la antigüedad, una doncella podría ser hermosa y buena pero si no era capaz de parir con facilidad corría el riesgo de morir o peor, perder al bebé. Es algo que se tenía en cuenta para el matrimonio, el amor no era importante no hay que olvidar que esta es una obra de 1933, la tradición tenía más fuerza que el amor. Los nietos trabajaran la tierra ya que como decía arriba, los hombres deberán trabajar las tierras y mucho mejor si son hombres de la familia. Se hace patente la tradición representada por los padres.

La honra es uno de los grandes temas de la obra relacionado con la novia a la que todos tienen por una buena muchacha. Se sabe que fue novia de Leonardo a los quince años pero él terminó casándose con una prima de la protagonista y es padre de un niño y otro que viene en camino. A pesar de estar casado con otra Leonardo no deja de pensar en su primera novia y muere de celos viendo los preparativos de la boda. En él se encuentran los detalles utilizados por García Lorca a la hora de describir a un hombre fuerte y atractivo, Leonardo monta a caballo es fuerte y da grandes voces. El novio aunque es buen muchacho y también fuerte no puede competir con Leonardo. Pero aquí tenemos la pasión desenfrenada que viene acompañada de lucidez, la novia esperaba tener estabilidad con su prometido mientras que Leonardo caldeaba su corazón. La boda se celebra y se organiza el convite con muchos invitados es entonces cuando la recién casada y Leonardo huyen juntos pero a pesar de eso ella sabe que su lugar está con su marido pero ama al otro que el haber huido denota la pasión que sigue sintiendo por Leonardo pero todo acaba cuando el marido les da alcance gracias a una mendiga que le ha llevado hasta ellos. La mendiga personifica la muerte.

La escena final es de gran fuerza con la madre y la novia enfrentándose. La madre rota de dolor y la novia ofreciéndole su vida revelándole lo que siente pero dejando claro que a pesar de haber huido sigue siendo una mujer honrada, no se ha entregado a Leonardo.

“Que quiero que sepa que yo soy limpia, que estaré loca, pero que me pueden enterrar sin que ningún hombre se haya mirado en la blancura de mis pechos”

Un alegato valiente, da la cara después de la tragedia.

Paula Ortiz dirigió la película La novia, basada en esta obra con Inma Cuesta en el papel principal junto a Asier Etxeandia en el papel del novio y Alex García que interpretó a Leonardo. Luisa Gavasa fue la madre del novio, Carlos Álvarez-Novoa el padre de la novia y Leticia Dolera la esposa de Leonardo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario