El alquimista impaciente de Lorenzo Silva

jueves, 10 de abril de 2014

Esta es la segunda entrega de los casos del sargento Bevilacqua y la cabo Chamorro tras el desarrollo de la investigación por el asesinato de Eva Heydrich en El lejano país de los estanques. La novela de Lorenzo Silva narra una nueva y desconcertante investigación donde los protagonistas tendrán que poner a prueba no solo su perspicacia sino también su paciencia ya que la investigación desde el primer momento parece totalmente innecesaria. Tras esta novela llegaría la tercera entrega, La niebla y la doncella reseñada aquí con anterioridad junto con la primera entrega.
El alquimista impaciente por lo tanto es el título de esta novela que envía a Bevilacqua y Chamorro a investigar la misteriosa muerte de Trinidad Soler, un hombre que aparece muerto en la cama de un motel completamente desnudo y con un juguete sexual entre sus nalgas. Todo parece indicar que el difunto había acudido al motel para pasarlo bien con una rubia de la cual no hay rastro. Sin embargo la fatal combinación de alcohol y pastillas le provoca una sobredosis que lo mata en el acto. En principio este es el panorama que se encuentran la cabo Chamorro y el sargento Vila, un hombre que ha muerto de la forma más denigrante por querer divertirse un poco. Muy pronto el sargento comenzará a tener sospechas de que algo se esconde detrás de esta muerte. Primero la rubia, una supuesta profesional que no deja ningún rastro y según testigos una mujer de bandera, segundo, Trinidad Soler parecía ser un hombre completamente normal, empleado en una central nuclear, felizmente casado y padre de dos niños pequeños. Incapaces de encontrar algo sustancial para proseguir su investigación, Vila y Chamorro deben dedicarse a otros asuntos hasta que el hallazgo de un cadáver en Palencia hace reavivar el caso Soler.


La novela parte con la dificultad de encontrar cabos con los que tirar ante una muerte no del todo clara. Sin olvidar que es ficción y que siempre se encuentra un recurso para avivar la trama, en la vida real no siempre se dan estos casos. Es decir, aparecen personas muertas, asesinadas o no, cuyas muertes causan sorpresa y desconcierto y nunca van más allá, al menos oficialmente. Lorenzo Silva nos muestra como a partir de una simple pero casi invisible pista se puede reconstruir una trama que sorprende a cada paso a los investigadores. El título de la novela nos da una pista sobre la trama centrándose esta vez en el ambiente de una central nuclear, el mundo de las apariencias y donde todo es posible si se tiene dinero.

Rubén Bevilacqua. Sargento de la Guardia Civil con apellido exótico. No es tan difícil aprendérselo, yo lo he hecho a medida que leo las novelas, para el sargento es más sencillo que le llamen Vila. Padre de un niño al que apenas se menciona, estudió psicología pero no le sirvió para nada hasta ingresar en el cuerpo. Mordaz y propenso a las respuestas directas aunque alguna vez se lleva algún golpe. Seguidor del cine de los cuarenta suele comparar a las mujeres con actrices de Hollywood como en el caso de su ex a quien identifica con la actriz Bárbara Stanwick o a la propia Chamorro en esta novela que la identifica como Veronica Lake.

Virginia Chamorro. La compañera de Vila continúa siendo una adusta agente que tiene momentos silenciosos durante los interrogatorios pero despacha una vez comienza a sacar conclusiones. Se esfuerza en ser una profesional y demostrar que una mujer puede hacerse valer en una profesión integrada tradicionalmente por hombres.

El autor. Como en las mencionadas reseñas anteriores remito algunos detalles. Autor de novelas como La flaqueza del bolchevique, Noviembre sin violetas o La sustancia interior. Creador además de Chamorro y Bevilacqua que ya tienen siete novelas juntos. Recibió en el año 2000 el Premio Nadal por su novela El alquimista impaciente, en 2004 recibía el Premio Primavera por Carta blanca y en 2010 el Premio Algaba por La aventura histórica de la Guardia Civil entre otros. También escribe para El Semanal en la sección El blog del cartero.

Dos mundos. Encontramos en esta novela dos mundos principales, el primero el de la prostitución y los bajos fondos asociados a extranjeros de Europa del Este como es el caso de Olekminsky que a través de él vemos desarrollado como una serie de trabajos dudosos y chicas que ejercen la prostitución de lujo. El otro es el empresarial, el corrupto en muchos casos donde encontramos cotos liberales para hacer lo que sea y donde alguien puede perderse perfectamente.

2 comentarios:

  1. Esta novela, como todas las que he leído de esta serie, me ha gustado muchísimo. A ver cuando el autor nos ofrece la siguiente.
    Un saludo,

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  2. Como de costumbre cada vez que leo tus reseñas salgo hipnotizado y con ganas de leer el libro que nos planteas. Es sensacional el trabajo que haces desgranando la historia sin necesidad de spoilear captando toda la atención. Un abrazoo

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