Ojos de agua de Domingo Villar

sábado, 15 de marzo de 2014

La primera novela de Domingo Villar que reseñé en este blog fue La playa de los ahogados, segunda entrega de las investigaciones del inspector Leo Caldas y su ayudante Rafael Estévez. Ojos de agua es la primera entrega donde conocemos a esta singular pareja de investigadores, un taciturno inspector dado a los silencios prolongados que colabora en un programa de radio y un aragonés de temperamento volátil incapaz de refrenarse a tiempo. La trama comienza con el asesinato de Luis Reigosa, un saxofonista que aparece desnudo y atado a su cama con señales de haber sufrido una muerte cruel y dolorosa. El hecho de que el músico no tenía pareja conocida, la ausencia de huellas dactilares y la gran colección de discos de jazz hacen que Caldas se interese por las relaciones de la víctima que lo llevan desde los clubes de jazz hasta los lugares más excepcionales de Vigo como son las rías. Junto con la aparición de diversos personajes de toda índole hace de esta novela un interesante retrato sobre el crimen y sus auténticos derroteros ya que nada es lo que parece.


Leo Caldas, inspector de policía encargado del caso Reigosa. Colabora en el programa Patrulla en las ondas donde recibe llamadas de diferentes denunciantes que buscan solución a problemas de tráfico, exceso de ruidos... lo cual le incomoda ya que parece que todo el mundo escucha el programa que le ha valido el sobrenombre de "patrullero". Junto a Rafael Estévez forma una singular pareja ya que Caldas es un hombre solitario, dado al mutismo y en apariencia alejado de las cosas  mundanas. Solo su padre le hace recordar a Alba, una misteriosa mujer que no conocemos. En la novela La playa de los ahogados hay también referencias a ella. Dado que empecé leyendo la segunda entrega señalo que poco más se sabe sobre esta faceta de Caldas.

Rafael Estévez originario de Zaragoza, este agente es incapaz de controlar su mal genio y estalla en continuadas ocasiones dando varias dosis de diversión a la novela. Trasladado a Vigo al parecer por un conflicto en su comisaría original, Estévez no es capaz de adaptarse a la vida gallega, los sarcasmos le son desconocidos, se desespera ante las respuestas cortas, siempre llueve y aborrece a los perros.

Luis Reigosa joven saxofonista asesinado en su dormitorio. Aparece atado por las muñecas a la cama y totalmente desnudo. En su cuerpo aparecen las señales de su espantosa muerte. El método empleado parece conducir a un crimen pasional pero dado que Reigosa no tenía pareja conocida, vivía solo en su piso y las únicas relaciones que se le conocen son sus compañeros de grupo con quienes toca música jazz.

Opinión personal
Desarrollada enteramente en Vigo, el autor nos desliza sutilmente por tabernas y clubes empapándonos del ambiente con jazz de fondo en unas ocasiones, con el ruido del mar en las rías o la tranquilidad de los parajes que Caldas y Estévez visitan. Si bien un cadáver desnudo ya es algo visto en películas como Instinto básico o novelas como El alquimista impaciente de Lorenzo Silva tiene un toque de horror y crueldad, la víctima en efecto sufre una muerte espantosa. A medida que pasamos las páginas encontramos capítulos cortos muy amenos encabezados por una definición de diccionario sobre palabras que tienen que ver con la historia. Añadir que la novela es corta, no más de 190 páginas. Originalmente estaba escrita en gallego, fue el propio autor quien la tradujo al castellano. Es una novela de 2006, mi ejemplar es de la editorial Siruela y recibió el I Premio Sintagma, el Premio Brigada 21 y el Premio Frei Martín Sarmiento y finalista además en dos categorías de los Crime Thriller Adwards de Reino Unido.

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